¿Qué plataforma
me conviene?
La pregunta no se contesta con una marca. Se contesta con dos preguntas sobre tu negocio.
La plataforma correcta depende de dos cosas, y ninguna es el precio. La primera: ¿tu necesidad se parece a la de otros negocios de tu rubro, o no se parece a nada? Si se parece, una plataforma sectorial ya la tiene resuelta; si no, es desarrollo a medida. La segunda: ¿el problema es solo la vidriera, o también la operación de atrás? Si solo hace falta que te encuentren y te escriban, cualquier constructor alcanza y pagar más no tiene sentido. Si además hay clientes, proveedores, presupuestos y cobros viviendo en planillas, un constructor te resuelve la mitad visible y te deja la otra igual.
Si se parece, ya está hecho
Un diario necesita banners con fecha y medición. Un club, reservas con seña. Un directorio, fichas que edita cada empresa. Son problemas resueltos: pagar para que los resuelvan de nuevo es pagar dos veces.
Si no se parece, es a medida
Cuando lo que necesitás no existe en ningún lado, ninguna plataforma te lo va a dar y forzarla sale más caro que construirlo. Ahí una agencia es la respuesta correcta.
Y si todavía estás probando
Si no sabés si tu producto vende, empezá barato con cualquier constructor. Elegir plataforma antes de tener negocio es resolver un problema que no tenés.
Si es solo la vidriera
Quién sos, qué hacés, cómo te contactan. Un editor tipo Wix o Squarespace sobra, y no hay ninguna razón para pagar más que eso.
Si es la vidriera y nada más que vender
Un constructor de tiendas —Tiendanube, Empretienda, Shopify— hace exactamente eso y lo hace bien. Elegí por precio, por tienda de aplicaciones y por qué tan grande querés crecer.
Si atrás hay una operación
Clientes que son fichas y no pedidos sueltos, proveedores con su margen, propuestas con su link de pago, piezas para redes. Esa mitad es la que ningún constructor tiene, y es donde entra PAVMedia.
Si son varios sitios hermanos
Una sede por ciudad, una filial por provincia, un capítulo por región. Cada uno con su portal y todos conociéndose. Eso no es un plan más caro de un constructor: es otro producto.
¿Qué plataforma me conviene para mi negocio?
Empezá por descartar. Si solo necesitás que te encuentren, un editor de páginas alcanza. Si además vendés productos y nada más, un constructor de tiendas es lo más barato que funciona. Si tu rubro tiene reglas propias —reservas, publicidad medida, fichas de empresa, torneos— buscá una plataforma sectorial que ya las tenga. Y si además llevás la operación en planillas, ahí el criterio deja de ser el sitio y pasa a ser qué panel te queda después.
¿Cuándo conviene una plataforma sectorial en vez de una general?
Cuando tu rubro tiene mecánicas que una plataforma general no modela. Vender publicidad con fechas e impresiones medidas, reservar una cancha con seña, dejar que cada empresa edite su ficha: en una plataforma general eso son formularios, planillas y aplicaciones de terceros pegadas con cinta. En una sectorial ya viene funcionando.
¿Y si me equivoco de plataforma?
Se cambia, y no es tan caro como parece: los productos, los clientes y los contenidos se exportan y se migran. Lo que sí cuesta es el dominio y el posicionamiento, así que la regla práctica es tener el dominio siempre a tu nombre desde el primer día, elijas lo que elijas.